SIN RODEOS
Las preguntas difíciles.
Seis preguntas que la gente hace a las tres de la mañana y que casi ninguna iglesia responde de frente. Estas son nuestras respuestas, con lo que sabemos y lo que no.
¿Mi gente que ya partió de este mundo está esperando?
No. Ya llegaron. Nosotros somos los que todavía caminamos.
¿Volveré a ver a mi gato o perro que ya partió?
No lo afirmamos como dogma. Lo esperamos con reverencia.
¿Puedo creer si dudo?
Sí. Aquí la duda es el método, no el obstáculo.
¿Hay lugar para mí?
Sí. Sin condiciones y sin explicaciones.
¿Sirve de algo lo que hago?
Sí. Tu oficio es liturgia.
¿Por qué sufre quien no hizo nada?
No lo justificamos. Trabajamos para terminarlo.


