Mucha gente cree que lo espiritual pasa el domingo y el resto de la semana es relleno. Nosotros creemos exactamente lo contrario.
Si el Reino prometido es un mundo sin enfermedad, sin injusticia y sin miseria, entonces cada avance médico que cura algo antes incurable es literalmente un ladrillo de ese mundo. Cada ley que hace una sociedad más equitativa. Cada herramienta que le devuelve autonomía a alguien. Cada clase bien dada. Cada persona bien cuidada.
La parábola de los talentos tiene un filo que se suele evitar: el siervo castigado no hizo daño a nadie. Su pecado fue enterrar lo que tenía. No basta con no hacer el mal.
No lo decimos para asustarte. Lo decimos porque es lo contrario de lo que la mayoría de la gente escucha sobre su trabajo: que no importa. Sí importa. Es exactamente donde estás construyendo.
Mateo 25:14-30
Lo que no sabemos
Cuánto acerca cada acto, ni en qué orden. Nadie lleva esa contabilidad, y desconfía de quien diga que sí.


